viernes, 23 de noviembre de 2012

Ilusiones.

Después de haber oido esta mañana una de las charlas más interesantes de todo el año, he llegado a la siguiente idea. Espero que con este ejemplo lo entiendan correctamente.

Cuando una persona muestra motivación en lo que hace, está inquieta, se siente feliz, su autoestima se encuentra por las nubes y siempre está pensando en su objetivo, en continuar su proyecto.

Por absurdo y disparatado que parezcan tus ilusiones pueden hacerse, pueden funcionar, siempre que seas constante y nunca abandones. Tus ilusiones son TÚ.

La manera de conseguirlo es mostrando el mismo interés por tus ilusiones que el que muestra un padre o una madre por su hijo (en todos los aspectos).

Ya desde pequeños, estos futuros padres o madres, son instruidos para que en el futuro puedan hacerlo bien. Una vez que son adultos y han conseguido el entorno (que ellos creen) más propicio, se aventuran en la paternidad-maternidad.

Ya desde que tienen conocimiento de que se está creando esa personita, no hacen más que imaginar como será finalmente, cómo deben actuar, qué cosas necesitará y sobretodo, se responsabilizan de las consecuencias que tendrán lugar.
Su pensamiento está activo día y noche en lo mismo, mil y una preguntas sin respuestas, pero sobre todo resalta la ilusión que muestran para seguir adelante.

Cuando por fín llega el día de su nacimiento, son las personas más felices del mundo. Todo lo ajeno a ese momento no les importa, pasa a un segundo plano. Su vida, su principal ilusión la han conseguido, está entre sus manos.
Las horas imaginando cómo sería han concluido, ya puede tocarlo, sentirlo, amarlo más aún.
Han conseguido una de las primeras metas, pero no se rinden, siguen adelante, luchan y creen en su hijo en todo momento, pase lo que pase.

Habrá problemas, conflictos y diferencias en el camino, pero la entrega de ese padre o esa madre irá muy por encima y saltará cualquier obstáculo.

No necesitan agradecimientos porque con que algunas cosas funcionen y su hijo avance les bastará para coger más fuerzar y seguir luchando. 

Creerán en él, lo defenderán y lo amarán hasta el último día de sus vidas.

Si conseguimos actuar con la misma ilusión en nuestros objetivos, sean los que sean, conseguiremos nuestros sueños, nuestra felicidad.


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