miércoles, 28 de noviembre de 2012

Tiempo.

¿Qué significa el tiempo para vosotros? ¿Alguna vez necesitastéis más tiempo? ¿Condiciona algo el tiempo en el que ocurra? ¿Pensáis en cómo seréis en el tiempo? ¿Alguna vez pensásteis en volver algún tiempo atrás? ¿Deberíamos realmente darle tanta importancia al tiempo?

¿Es el tiempo importante en nuestras vidas? ¿Cómo de importante?

 Todos venimos al mundo de la misma forma: sin ropas, sin dinero, sin conocimientos y por supuesto, sin reloj.

En el momento que salimos del vientre de nuestras madres nos pusieron un contador, no se sabe bien el porqué resulta tan imprescindible, pero siempre está pegado a nosotros y nos condiciona en todo aquello que queremos emprender.

Esto solo ocurre en los países más desarrollados, vi en un documental sobre tribus africanas que estas personas no tienen conociento alguno de la edad exacta que alcanzan y resulta que a pesar de sus duras circunstancias, son completamente felices sin saber qué hora del día es, qué edad tienen, ni importarles las esperas.

Lo realmente valioso sería saber cuánto tiempo de vida nos queda o cuánta madurez hemos conseguido en el tiempo vivido porque la edad que cumplimos no es relevante a nada. El tiempo nos condiciona más de lo que debería, nos limita, en algunos casos nos obsesiona.

Deberíamos pensar en aprovechar el tiempo en hacer aquello en lo que nos apasiona, lo que nos enamora, lo que nos motiva. Sólo en ese caso, el tiempo perderá el valor que tanto le dimos y que resulta tan estúpido y aprenderemos a ser felices. Pasaremos horas y horas haciéndolo y por eso no estaremos perdiendo el tiempo, estaremos creciendo como personas que es lo realmente enriquecedor para nosotros.

Desde aquí os animo a hacer aquello que os motiva, sin pensar en el tiempo gastado. Estará empleado en lo más preciado.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Aceptar desequilibrios.

A todos nos gustaría que nuestras vidas fueran siempre equilibradas, constante, sin antibajos. 
Aunque esto no es posible en la mayoría de nosotros, ni siquiera en aquellos que cuentan con mucho poder adquisitivo.

La constancia nos aporta seguridad y felicidad. Todos fantaseamos alguna vez con la idea de ganar un gran premio por azar, aunque la mayoría entraría en un estado ansioso al no saber bien planificar los cambios.
Ocurre también en relaciones personales, hay personas que ni en sueños imaginarían estar con personas tan maravillosas y no lo aceptan correctamente, hasta que llega el momento en el que las pierden.

No debemos acostumbrarnos demasiado a situaciones buenas porque será más duro aceptar desequilibrios en el futuro.
Hay que aprovechar esas oportunidades para combatir las dificultades en el futuro y aprender de las experiencias, eso sobre todo.

Cualquier momento que vivamos es bueno, ya que pasará después de un determinado tiempo y sea como sea habremos conseguido sacar algo positivo de él.
Por esto, yo no busco facilidades en mi camino, necesito dificultades para poder valorar lo que consigo y entusiasmarme con mis logros.

Lo aconsejo a todos.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Ilusiones.

Después de haber oido esta mañana una de las charlas más interesantes de todo el año, he llegado a la siguiente idea. Espero que con este ejemplo lo entiendan correctamente.

Cuando una persona muestra motivación en lo que hace, está inquieta, se siente feliz, su autoestima se encuentra por las nubes y siempre está pensando en su objetivo, en continuar su proyecto.

Por absurdo y disparatado que parezcan tus ilusiones pueden hacerse, pueden funcionar, siempre que seas constante y nunca abandones. Tus ilusiones son TÚ.

La manera de conseguirlo es mostrando el mismo interés por tus ilusiones que el que muestra un padre o una madre por su hijo (en todos los aspectos).

Ya desde pequeños, estos futuros padres o madres, son instruidos para que en el futuro puedan hacerlo bien. Una vez que son adultos y han conseguido el entorno (que ellos creen) más propicio, se aventuran en la paternidad-maternidad.

Ya desde que tienen conocimiento de que se está creando esa personita, no hacen más que imaginar como será finalmente, cómo deben actuar, qué cosas necesitará y sobretodo, se responsabilizan de las consecuencias que tendrán lugar.
Su pensamiento está activo día y noche en lo mismo, mil y una preguntas sin respuestas, pero sobre todo resalta la ilusión que muestran para seguir adelante.

Cuando por fín llega el día de su nacimiento, son las personas más felices del mundo. Todo lo ajeno a ese momento no les importa, pasa a un segundo plano. Su vida, su principal ilusión la han conseguido, está entre sus manos.
Las horas imaginando cómo sería han concluido, ya puede tocarlo, sentirlo, amarlo más aún.
Han conseguido una de las primeras metas, pero no se rinden, siguen adelante, luchan y creen en su hijo en todo momento, pase lo que pase.

Habrá problemas, conflictos y diferencias en el camino, pero la entrega de ese padre o esa madre irá muy por encima y saltará cualquier obstáculo.

No necesitan agradecimientos porque con que algunas cosas funcionen y su hijo avance les bastará para coger más fuerzar y seguir luchando. 

Creerán en él, lo defenderán y lo amarán hasta el último día de sus vidas.

Si conseguimos actuar con la misma ilusión en nuestros objetivos, sean los que sean, conseguiremos nuestros sueños, nuestra felicidad.


jueves, 22 de noviembre de 2012

Elegir.

No existe nunca un único camino.
Vamos pasando la vida con buen paso, pero en todo momento se podrá cambiar detalles en ella.
Unas veces estos cambios son invisibles ante nuestros ojos (ocurre cuando sentimos que estamos completamente llenos o hundidos), aunque lo más común es que sientas que estemos en un término intermedio (algunos días más optimista que otros), en este caso es cuando encontraremos nuevas oportunidades, nuevas ilusiones, nuevos retos.

Como bien dijo Eric Hoffer: "En tiempos de cambios, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe".

Es sencillo dictar las decisiones que deben tomar otros en sus vidas pero sin embargo, cuando se trata de nuestras propias vidas, todos los caminos que encontramos parecen iguales.

Las decisiones de nuestras vidas son como perfectos rompecabezas, hay quienes apuestan rápido y les sale bien la jugada o quienes deben repetirla para terminar con éxito...la elección final es tuya pero lo más importante es que sigas apostando.

Apuesta por tus intuiciones.
Valora y ama cada cosa que hagas.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

¿Es importante el físico?

Esta pregunta se escucha muy a menudo en todas las partes del mundo. La mayoría de la gente dice y quiere pensar que no, aunque en sus círculos más cercanos prefiere a gente con buena apariencia.

Cuando pasamos un día con alguien a quien apreciamos no nos acordamos de la ropa que llevaba, sin embargo si que nos acordaremos durante mucho tiempo de las cosas que compartimos.

Hay personas que sufren obsesión por su físico, sienten que tienen que cambiar algo y lo basan en el físico erroneamente. Debemos hacer caso a nuestros instintos, pero también intentar enfocarlos correctamente.
En la mayoría de los casos, estas personas no necesitan un cambio físico que tapen al resto de personas su verdadera deficiencia.

¿Por qué nos esforzamos en intentar ser aparentemente perfectos? 
¿Quién estableció los criterios de belleza que seguimos? 
¿Por qué rechazamos al resto que no sigue las normas?

No debemos dejar que nuestra felicidad se vea influenciada por nuestra apariencia, no entristecer cuando cogemos algunos kilos más, no culparnos de las arrugas que encontramos en nuestro rostro.
No sirve de nada pagar un coste tan alto por soluciones con tan poco valor, temporales, innaturales.

Es cierto que debemos ser diferentes y destacar en algo sobre el resto, pero no creo que pagar y obsesionarte por el físico "perfecto" vayan a hacer que estés orgullosa de ti misma y puedas sentirte feliz el resto de tu vida.

Si queremos destacar más valor tiene que sea por solidaridad, compañerismo y empatía. Recordad que esos valores son recordables durante mucho más tiempo y conseguirás ser feliz de la felicidad que causastes en las personas a las que ayudastes.

martes, 20 de noviembre de 2012

Ayuda.

La vida es demasiado larga, aunque hay algunas que pasan a gran velocidad.
Da tiempo para todo: ser niño, intentar ser adulto y finalmente convencernos de la vejez.

Podemos encontrarnos diferentes momentos, momentos en los que todo marcha sobre ruedas y otros en los que sufrimos escasez en algún aspecto (monetario, sentimental, legal...).

Es importante que en estos momentos en los que escaseamos de algo, seamos capaces de pedir ayuda. Solamente de ese modo podremos cubrir ese hueco. No por soportar una situación difícil solo vas a demostrar que eres más responsable, correcto o maduro.
Necesitamos comunicarnos constantemente y de una manera sincera, fiel, legal.

No debemos renunciar al apoyo de los demás, a un abrazo cuando lo necesitamos, al beso de alguien a quién deseamos o al perdón de alguien arrepentido.
Poner barreras ante nosotros con la intención de que nos protejan, habrá algunos momentos en los que nos ayuden pero no es la solución más acertada cuando necesitamos ayuda.

Una de las cosas que nos diferencian de los animales es que somos más emocionales y a la misma vez más ineptos a pedir afecto cuando lo necesitamos.

Por ello os animo a que seáis sinceros con las personas que os rodean, también con vosotros mismos y pedir ayuda, pedir afecto cuando lo necesitéis....porque os hará mejores compañeros, os aportará más satisfacción y os llevará a sentiros más felices.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Otra oportunidad.

En grupo nos emocionamos cuando recordamos buenos momentos del pasado. Hablar sobre esas historias nos hacen revivirlas otra vez con una motivación superior. Parece mentira que seamos capaces de sentir la misma sensación después de tantos años.

Todos los momentos que tuvieron un lugar en nuestro pasado nos afecta en nuestro presente. De alguna manera son nuestras experiencias las que evitan que sigamos cometiendo los mismos errores una y otra vez, las que hacen que valoremos los hechos del presente y las que nos guían a decidir nuestro futuro.

Por muy bien que hayamos intentado hacer las cosas, han habido momentos en los que no actuamos correctamente. Sin querer dañamos a otras personas y descuidamos asuntos que no deberíamos.
Es imposible estar en todos los sitios a la vez, no somos perfectos.
Existe solución para todo esto, la vida es sabia y nos da la oportunidad de volver a repertirlo de nuevo. Nos acerca a personas de las cuales perdimos el contacto, nos brinda nuevos acontecimientos parecidos a los pasados para que podamos hacerlo bien. A lo largo de la vida, tenemos muchas oportunidades, la mayoría pasan de largo una y otra vez sin que nos percatemos de ellas. Debemos tener los ojos bien abiertos y en cuanto tengamos oportunidad de mejorar lo pasado, hacerlo con todo el entusiasmo posible.

No existe sensación más satisfactoria que recobrar una amistad perdida, encontrar el amor en alguien a quien no valorastes lo suficiente o encontrar agradecimientos sobre algo de lo que dejastes pasar sin más.

Equivocarte es humano y aprovechar segundas oportunidades te enseña a ser mejor persona.